Michael Markie vive en las calles del East Side de Austin, Texas. Conocido por todos como "Indio", carga una dignidad silenciosa que ninguna circunstancia le ha podido quitar.
La vida no ha sido fácil con su cuerpo. Una infección gravísima en ambas piernas se lo llevó todo — los médicos no tuvieron otra opción más que amputarlas. Ante eso, muchos se hubieran rendido. Indio agarró un pincel.
Desde su silla de ruedas, con manos manchadas de pintura y ojos llenos de historias, crea obras de expresionismo abstracto que estallan de color, movimiento y dolor transformado en belleza. Su arte no está en ninguna galería. Está en la esquina de MLK y Alexander Avenue — para quien quiera verlo.